“Mueguetes”: Muebles para jugar :)

Cuando escribí el post sobre elementos para crear un rincón de lectura, me crucé con un montón de muebles súper originales que tuve que dejar afuera porque no tenían que ver estrictamente con la lectura. Pero quedaron rebotando en mi cabeza y ahora se los muestro, porque son más que muebles u objetos: no se quedan en “decorar” nada más, sino que proponen un juego con los chicos (de ahí el invento “mueguetes“, que la RAE presiento está casi por aprobar). Y obvio, se los muestro en un compilado de fotos 🙂

Muebles para jugar-01

  1. Casita de madera con techo pizarrón. Esta casita va más allá de los “tipis” que encontramos en todos lados, es una auténtica casita para el cuarto, el jardín, donde sea porque -atención!-: es encastrable! Así que es fácil para armar y desarmar (y guardar, para los que no tenemos espacio para dejarla así armadita divina). Además, el techo permite muchas más posibilidades de juego. Es de Pipí Cucú.
  2. Rollo para pintar. Súper original, es ideal para cuartos con poco espacio: este rollo lo clavás a la pared o atrás de la puerta y listo: horas garantizadas de dibujo o pintura sin necesidad de una mesa, un atril o nada que necesite de muchos metros. ¡Y lo podés recargar cuando se acaba! Es de Broot.
  3. Alfombra encastrable. Técnicamente no es un mueble, pero sí un elemento decorativo en un cuarto. Lo que nos gustó de esta alfombra es que no se queda quieta en el piso: se arma y desarma en mil combinaciones, como un rompecabezas sin fin (además de ser acolchonadita como cualquier alfombra, claro). La consiguen en Krethaus.
  4. Y si de alfombras se trata, los pastizales de Alexandra Kehayoglou son lo más de lo más en alfombras (bah, más arte que alfombra). Recrean paisajes nativos y se hacen a pedido*. ¡Un punto de partida para miles de juegos en el piso!
  5. Este técnicamente tampoco es un mueble y en realidad tampoco está pensado para el cuarto de los chicos, pero no podíamos dejarlo de lado, por su originalidad y porque transforma un objeto cotidiano en algo totalmente distinto. Este mantel-casita tiene las ventanas y puerta enrollables, viene en dos modelos distintos (los dos de 2,30 x 3m) y el plus: su pack es de goma eva, que puede usarse como felpudo de bienvenida a la casita. ¡Genial! Son de Rancho aparte.

En esa época hay muchísimos muebles para chicos dando vueltas, y queremos comprarlos todos, por eso me parecieron buenas estas opciones 2×1: objetos decorativos que invitan a la creatividad de los chicos y no sólo quedan lindos para la foto**.

¿Los conocían? ¿Les gustaron? ¿Tienen alguno más para pasar el dato? ¡Compartan!

Caro

pd: Todas las fotos pertenecen a las marcas citadas, son de su Facebook.

*@alexkeha.com

**Presten atención además a los escritorios con rollo de papel incorporado que tienen tanto Pipí Cucú como Broot. ¡Divinos los dos!

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Rincón de lectura: objetos para armarlo

rinconlectura-03

Si bien hace tiempo ya hablamos sobre cómo crear un rincón de lectura para los chicos, con consejos sobre cómo poner los libros, cuántos, ejemplos de bibliotecas y demás, hoy les quería compartir algunos elementos para que ese rincón sea especial. Lo que ayuda a fomentar todavía más la lectura. Y vamos con un compilado de fotos, que tanto gustan 😉

  1. Las hamacas colgantes de Amakt son geniales para leer. Además de ser muy lindas, son súper seguras, con una resistencia de hasta 70 kilos (¡iupii algunos grandes entramos!) y son para chicos de más de tres años. Miden 1,50 x 0,80m, están hechas con lona 100% algodón y vienen con el kit para instalar. Lo bueno es que los que tienen bebés ya pueden ir pensando adónde colgarla…
  2. Los vimos y seguimos viendo en todos lados, pero un “tepee” o su derivado “tipi” tiene la ventaja de generar un sub-ambiente dentro del cuarto (o cualquier espacio), donde los chicos pueden sentirse en su mundo. Los de Chivo son divinos, transportables y encima como accesorio tienen unas mantas mullidas para la base, con estampas de Florece (punto bonus: se transforman en bolsas de dormir! Digo, después de un libro, nada más lindo que una siestita, ¿no?).
  3. Esta no es un tipi, sino una carpa (la diferencia está en la forma, que no es triangular), pero sirve para generar un espacio para leer. Es de Umallín, de puro algodón, serigrafiada y lo genial es que además del tamaño original (de 1 x 0,90 x 0,90m) viene una mini para juguetes (50x40x40cm) para poner, por qué no, los libros 😉
  4. ¿Y si la carpa ya viene con cama? Lobo Está son los creadores de la genial cama-carpa. OK, tal vez no es estrictamente un “rincón de lectura”, pero no me digan que no es ideal para leer a la noche! No podía dejar de incluirla. Sigo.
  5. Una opción súper simple para un rincón de lectura es un puff, con comodidad garantizada. Y nada más lindo que este hecho por Oui Oui, de 85cm de diámetro y 25cm de altura. Dato: ¡los pueden hacer a medida!
  6. Si todas las opciones anteriores les parece que requieren espacio que no tienen, ¡a no preocuparse! Yo con mis hijos leo muchísimas veces (la mayoría) en el piso. Y una alfombra como las de Sueños de Lana puede generar así solita un ambiente cálido de lectura. En el jardín de mi hijo incluso tienen una “alfombra especial” para los momentos de lectura, que se usa sólo para eso, así los chicos saben que cuando la ven en el piso, ¡se vienen los cuentos! Es una buena idea, aunque esta carita de oso merece estar puesta todo el tiempo, ¿o no?

Si bien me copan todas las opciones que les mostré, son absolutamente necesarias y quiero todas YA, también quiero hacer hincapié en que no son absolutamente necesarias para leer con un bebé/chico. Pueden leer juntos en cualquier sillón (si el cuarto del bebé no tiene, cualquiera sirve), en el piso, en la cama, etc. Pero generar un rincón de lectura para los chicos, o simplemente un lugar donde sientan que pueden estar tranquilos con un libro es importante (sobre todo cuando son más grandes). A veces se lo puede decorar divino, y otras, armar algo improvisado con imaginación (como mover la cuna cerca de la ventana y hacer un “techo” con la cortina, como hago yo 😉 ¡Todo vale!

¿Qué les pareció? ¿Tienen un rincón de lectura en su casa? ¿Tienen algún dato o idea para aportar? ¡Espero que les haya servido!

pd: el compilado de fotos se armó con fotos de las páginas de cada marca.

Ideas fáciles para decorar un cumple infantil

Me gusta decorar. O ambientar mejor dicho. De chica me encargaba de armar el arbolito de Navidad y lo hacía temático, cambiando año a año. Así que siempre me gustó jugar con papel, tijera, boligoma, cintas y cualquier chuchería que pudiera transformar en algo. Hoy, juego en el cumple de mis hijos. Hace poco fue el cumple Nº1 de Alfonsina así que puse manos a la obra. Antes que nada, elijo una paleta de colores. Hace que todo sea más coherente y que, aunque colguemos 2 cosas, quede como más ‘pensado’ que si todo es una mezcla. Y si bien claramente no tengo la misma cantidad de tiempo que antes, pre hijos, tengo algunos caballitos de batalla que resuelven la decoración de un cumple bastante fácil y quedan re pro. Acá van:

guirnalda

1. Guirnaldas de lo que sea en papel. Para mi primer hijo corté a mano 200 estrellas, en diferentes colores. Jaja, qué tiempos aquellos. Ahora sirve armarla con lo que sea. Para este cumple corté animalitos dibujados de una bolsa de papel divina que me habían regalado. Después los cosí con la máquina de coser dejando espacio entre uno y otro, a ojo. No es difícil, sólo necesitan saber apretar el pedal, les juro. Lo importante es dejar bastante hilo antes de empezar y al terminar, ya que de ahí la vamos a colgar.

globos2

2. Globos. Los chicos mueren por los globos. Y nada dice ‘cumpleaños’ mejor que un globo. Si no quieren/tienen tiempo de encargar los que vienen con helio, con varios globos + una escalera + cinta de papel tienen el DIY más fácil de la historia y de gran efecto visual: pegar los globos al techo. Yo agrupé varios sobre un área determinada del living, pero pueden usarlos para delimitar la zona que quieran: arriba de la mesa con la comida, o del bar, o de una pista de baile o básicamente cualquier lado.

letras

3. Letras pegadas en la pared. Es bastante básico pero queda lindo. Yo compré cartulina dorada, bien festiva, y corté y pegué las letras a la pared con cinta de papel. En 5/10 minutos (depende de su destreza con la tijera) tienen una pared vestida y personalizada con el mensaje que quieran.

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4. Torta de colores. No falla. Cualquier torta queda espectacular con este truquito, y eso que yo uso bizcochuelo de caja, eh. En las casa de cotillón suelen vender el colorante, yo compré los colores primarios para después poder hacer los que quisiera. Reparten la mezcla del bizcochuelo en la cantidad de capas/colores que quieran hacer, agregan el colorante con la intensidad que quieran que les quede el color, y van horneando de a una. Las apilan cuando estén frías, intercalando con dulce de leche (o crema o frutillas, o lo que les guste a ustedes en las tortas). Yo la recubrí con chocolate para que quede linda también de afuera. Les dejo el tutorial original de Soy un Mix donde yo saqué cómo hacerla la primera vez (es tan hit que la repito siempre!).

Con estas 4 cosas quedan como Martha Stewart sin tanto trabajo. Después si quieren pueden agregar otras cosas: yo hice unos mini banderines para arriba de la torta usando el papel de las letras y el género del mantel, que con piolín de cocina até a dos palitos de brochette (la foto se las debo! Pero dejo un tutorial acá). También hicimos imanes con fotos de la cumpleañera y los exhibimos colgados con broches de madera, pensados para que la familia se lleve al terminar el cumpleaños. Y me volví loca cosiendo un mantel dorado que resultó ser del peor material imaginable, así que pienso reutilizarlo hasta que se casen! Pero bueno, eso lo aprendí para no repetir la próxima 😉

¡Espero que les sirva! Tienen algún caballito de batalla? Algún hit cumpleañero? Compartan!

Caro

 

Armar un rincón de lectura

Estante_baja

Mantener los juguetes en orden en una casa donde vive un chico de un año puede ser un desafío imposible. Y más si agregamos los libros a la ecuación, que no sé cómo pero se multiplican por minuto.

Hace tiempo que quiero armar un rincón de lectura o biblioteca para los libros de Toby, que además de los de Mémini 😉 tiene una colección cada vez más surtida.

Acá les comparto algunos tips que estuve investigando:

  • Los libros tienen que estar a la altura del bebé, para que los pueda tocar y agarrar cuando tenga ganas.
  • Hay unas bibliotecas finitas donde se pueden poner los libros mirando al frente que están por todo Pinterest. Son geniales para que el chiquito vea bien los libros, además de quedar bárbaras en la decoración del cuarto. Las tienen baratísimas en Ikea (dato por si alguien viaja) y sino en Argentina, encontré estas en kasadesign y en Mesopotamia.
  • Con respecto a los libros: que sean variados y que sean muchos. ¡Cuántos más, mejor! Al principio, libros de tela o de cartón duro, con imágenes simples y sin texto, con colores contrastantes. Después, se pueden ir agregando historias, texturas, sonidos… en este punto, más es más.
  • Con respecto al orden de los libros, los expertos recomiendan cambiarlo cada tanto, que sea dinámico para estimular la atención del bebé (lo mismo se aplica a los cuadros que decoran su cuarto por ejemplo).
  • El hecho de que los libros estén a mano no quiere decir todos todo el tiempo. Por ahí es obvio pero a veces es necesario esconder los “tesoros” de la biblioteca y dejar algunos libros más frágiles o raros solo para leer juntos.
  • Por último, y si hay lugar en el cuarto, está bueno tener un espacio cómodo y luminoso para recostarse a leer. Pero también puede ser en el sillón del living, en la cama de los padres o donde sea. Lo único importante, como decía en este post y como promovemos en Mémini, es poder leer juntos y “acurrucados”.

¡Hasta la próxima!

Vale