“Duerme como un bebé”: JAJA (post personal ¡y largo!)

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Creo que puedo decir sin equivocarme que en algún momento de la vida de los padres EL tema a enfrentar/resolver/discutir/lidiar es el de cómo hacer dormir a sus bebés (¡o cómo hacer que sigan durmiendo!). Que colecho es lo que hay que hacer vs. el colecho es un horror, “Duérmete niño*” es lo más vs. “Duérmete niño” es LO PEOR y traumás de por vida a tu bebé. Como en todo lo referente a los chicos, hay mil teorías. Y todas muy distintas ¡y extremas!

Creo que cada uno hace lo que siente que es lo correcto y lo que a uno le funciona. Conozco familias que duermen todos juntos (¡algunos con 3 hijos!) y son felices. Otros que acuestan a sus hijos a las 12 de la noche y les funciona. Otros que los acuestan en su cama y después los pasan a sus cunas. A mí me sirve tener las noches libres de niños para poder comer con mi marido y charlar nosotros, y en lo posible, tener la cama para nosotros dos.

Con ese objetivo en mente, yo probé muchas cosas. Con mi primer hijo, empezamos desde bebé a instalar una rutina diaria: a las 19:30 empezar a bañarlo, después darle de comer, llevarlo a su cuarto, leerle un cuento y acostarlo a dormir. Y funcionó perfecto hasta los 6 meses: ahí se empezó a despertar. Aplicamos lo que dice el Dr. Estivill en “Duérmete niño” (sí, lo dejé llorar, soy de esas). Pero no nos funcionó. Terminamos durmiendo todos en nuestra cama, no por creer en el colecho, sino por creer firmemente que dormir es importante para el normal funcionamiento de una persona. Hasta que dijimos “basta” y empezó la reeducación: una adaptación del “Duérmete niño” a lo que nosotros nos parecía (ya podíamos más o menos determinar si lloraba porque le pasaba algo o por puro capricho). Y durmió. Hasta que quedé embarazada de mi hija y otra vez empezaron las alteraciones del sueño. No sé cómo nos animamos a un segundo bebé 😉

Pero esta vez no volvimos a dejarlo llorar. Empezamos a leer otro libro, “¡Vamos a dormir!“, del pediatra argentino Martín Gruenberg, que no está de un lado o del otro sobre el dejarlo llorar, sólo dice que con un método se aprende más rápido mientras que con el otro tarda más. Y lo interesante para mí es que habla sobre el sueño en cada momento de la vida del bebé/chico (incluso va hasta la adolescencia). Cuáles son los ciclos, las etapas. Qué esperar. Y además uno puede leer el capítulo correspondiente a la edad de su hijo y aplicar los consejos ahí descriptos, sin necesidad de leerse todo el libro. Muchas de las cosas que decía el Dr. Gruenberg nosotros ya lo aplicábamos, como la rutina diaria, como -después de los 3 meses- tratar de no levantar al bebé de la cuna cuando llora (a menos que esté enfermo, claro), y si no hay más remedio y lo tenemos que levantar, no sacarlo del ambiente que está a oscuras preparado para dormir.

Con una mezcla de todas las cosas, sumado a que creció, ahora, a los 4 años, duerme bien. Después de la leída del cuento se queda en su cama y se duerme sin problemas. Ocasionalmente se despierta a la madrugada porque quiere ir al baño, pero vuelve a su cama y sigue durmiendo. Y con mi hija aplicamos la misma rutina y se adaptó perfecto, durmiendo incluso mientras su hermano lloraba (comparten cuarto). Recién ahora a los dos años protesta un poco, poquísimo, a la hora de acostarse, pero se queda dormida igual. Es verdad que cada chico es diferente.

Hasta el día de hoy no tengo un “sistema”. Estoy esperando mi tercer hijo y no sé qué es lo que va a pasar. Lo que sé es que creo firmemente en la rutina, y la voy a aplicar como sigo aplicándola (con la ocasional excepción de fin de semana). Creo que tienen que saber que hay un horario para irse a dormir (que puede atrasarse o adelantarse según las circunstancias, pero que para mí es entre de las 8 y las 9). Y que tienen que dormir en su cama. Ahora sé que siempre van a tener despertares, alguna que otra noche se van a pasar a mi cama, y para mí eso está bien. Puedo convivir con eso. Porque si es aislado yo creo que en algún momento dejan de hacerlo. Pero lo importante es que saben que llega un momento en el que hay que acostarse, y que cada uno lo hace en su cama. Pero también creo que si están enfermos todo vale, y si tienen miedo siempre son bienvenidos con nosotros.

Creo que es verdad que cada chico es diferente, y la situación de cada chico es diferente, por eso la manera de encarar el tema puede variar. Además de sus personalidades, mi hija tenía un hermano con quien dormir, por eso tal vez no le costó tanto.Y mi hijo tenía padres primerizos.

¿A ustedes qué les sirve? ¿Qué técnicas usan a la hora de dormir? ¿Leyeron alguno de estos libros? ¿Otros?

Pensando que el sueño es el tema de todo padre, en Mémini hicimos una almohada para incorporar a la rutina del sueño. Viene con un muñequito y un bolsillo donde “acostarlo” a la hora de irse a dormir. Así, mediante el juego, aprenden. La pueden conseguir en la tienda online.

Caro

*El método “Duérmete niño”, explicado muuuy fácil y resumido consiste en dejar llorar al bebé en intervalos, primero cortitos y después más largos.

Imagen del Instagram de @whatforbreakfast.

“Al pediatra lo elegí con google maps”

 

pediatraEn los últimos meses de embarazo me recomendaron que eligiera al pediatra para mi hijo y que lo fuera a conocer. Hasta ese momento, mi relación con los diferentes médicos que me atendían era lo que yo creía “normal” (tema para otro posteo: todas las nociones de normalidad que cambian con la maternidad, ja). Controles periódicos con el oftalmólogo, ginecóloga, un clínico cada tanto… Y lo que más valoraba, como la persona práctica y ocupada que soy, era esperar poco en el consultorio y punto.

Así que al pediatra lo elegí con google maps. De las opciones disponibles en la cartilla de mi plan médico, me fijé el que quedaba más cerca (cinco cuadras) y allá fui a conocerlo. Me pareció un tipo amable, y listo. Quedó elegido.

Me imaginaba ir caminando en tardes de sol con mi bebé en el cochecito, paseando, los dos felices, y no me importaba mucho más. Después, la realidad me mostró que no todas las tardes son de sol, a veces los chicos se enferman y yo no dormí, y todo puede ser bastante negro. Y está bueno que el pediatra esté cerca geográficamente pero más importante es que sea paciente, que se tome el tiempo de explicarme las cosas, que tenga una secretaria con buena onda y una agenda con muchos turnos. Que tenga mucha experiencia, adquirida con muchos pacientes (algunos veo de ventipico que siguen yendo) y también con muchos hijos y nietos propios. Que la frase que más le escucho sea “es normal” (ante mis preguntas sobre por qué no come, por qué no duerme, por qué se enfermó si yo lo abrigué, por qué, por qué, por queeeeeeee).

Ahora mi hijo mayor tiene dos años, el menor unos pocos meses, así que ya tenemos una “relación de años” con el (¿nuestro?) pediatra. Nunca, pero nunca, me imaginé que iba a ser alguien tan importante para mi. Ni que el pediatra iba a ser tema en las (pocas) charlas que puedo tener con mi marido (jaja). Nunca me imaginé que me iba a importar tanto su opinión sobre básicamente todo lo que pasa en las vidas de mis hijos (la comida, el sueño, el baño, el jardín!). Y nunca me imaginé que si nos mudábamos a varios kilómetros, tomaríamos la decisión de seguir con él.

Yo creía que valoraba la practicidad sobre todas las cosas, pero no sabía que además en mi nuevo rol de madre iba a valorar tanto la experiencia y la contención. Así que ahora, si alguien me preguntara, mi conclusión sería “conócete a ti mismo, y sabrás qué tipo de pediatra necesitas”.

¿Y ustedes qué valoraron al elegirlo? ¿Creen que fue una buena elección? ¿También creen que es alguien fundamental en sus vidas? Cuenten…

¡Hasta la próxima!

Vale

pd: fuente foto: http://www.acasalud.com.ar/upload/noticias/pediatra.jpg

 

 

 

 

Regalos para el día del padre

El 19 de junio es el día del padre (sí, parece que falta un montón pero cuando se quieran acordar la fecha está encima), así que pensamos proponerles algunos regalos originales y cancheros que encontramos en la Feria Puro Diseño.  Así, además, tienen excusa para visitarla 😉

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1. Parrilla portátil: para los amantes del asado y las cosas lindas, esta parrilla nos pareció genial. Se puede usar en el balcón o llevar fuera de casa. Además de la feria, la pueden comprar online en la tienda de Amancio Objetos.

2. Bolso “Messenger“: un clásico para padres con onda; nos encanta este bolso que podés encontrar en la feria y en la tienda online de Tincho & Lola (pueden también chusmear su colección Sailors®, hechos de velas de barco recicladas, punto bonus para la marca amiga del planeta!).

3. Funda para almohada “Mi héroe se llama papá”: muy amoroso este mensaje para dejarle en la cama y por qué no, completar el regalo con el desayuno, no? Es de ZZZ Fundas para almohadas con mensajes.  Aprovechen para encontrarla en Puro Diseño, aunque hacen envíos a todo el país.

4. Para que papá tenga una afeitada impecable o una barba/bigote “esculpidos”, Dandy propone accesorios hechos con materiales nobles y naturales (hay mini peines para bigotes!). Bouns: si van a la Feria, de 18 a 21 hs. se pueden cortar y arreglar la barba bajo las manos expertas de Barbería la época. Este tradicional lugar de Caballito junto a Dandy formaron un stand en Puro Diseño que no puede más de masculino y ondero.

5. Libro “Juntos con papá“: no podíamos dejar de recomendar nuestro libro 🙂 Es 100% algodón y lavable: ideal para los que van a vivir su primer día del padre. Lo encuentran en la feria (estamos en el stand K11!) o en la tienda online de Mémini.

¡Esperamos haber ayudado con la difícil tarea de elegir un regalo, y haberlos tentado para visitar la feria, que tiene cosas geniales!

Hasta la próxima!

La feria está abierta hasta el domingo 29 de mayo, en el pabellón amarillo de La Rural, de 14 a 22 hs. Si quieren más información pueden visitar su página: www.feriapurodiseno.com.ar

Rincón de lectura: objetos para armarlo

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Si bien hace tiempo ya hablamos sobre cómo crear un rincón de lectura para los chicos, con consejos sobre cómo poner los libros, cuántos, ejemplos de bibliotecas y demás, hoy les quería compartir algunos elementos para que ese rincón sea especial. Lo que ayuda a fomentar todavía más la lectura. Y vamos con un compilado de fotos, que tanto gustan 😉

  1. Las hamacas colgantes de Amakt son geniales para leer. Además de ser muy lindas, son súper seguras, con una resistencia de hasta 70 kilos (¡iupii algunos grandes entramos!) y son para chicos de más de tres años. Miden 1,50 x 0,80m, están hechas con lona 100% algodón y vienen con el kit para instalar. Lo bueno es que los que tienen bebés ya pueden ir pensando adónde colgarla…
  2. Los vimos y seguimos viendo en todos lados, pero un “tepee” o su derivado “tipi” tiene la ventaja de generar un sub-ambiente dentro del cuarto (o cualquier espacio), donde los chicos pueden sentirse en su mundo. Los de Chivo son divinos, transportables y encima como accesorio tienen unas mantas mullidas para la base, con estampas de Florece (punto bonus: se transforman en bolsas de dormir! Digo, después de un libro, nada más lindo que una siestita, ¿no?).
  3. Esta no es un tipi, sino una carpa (la diferencia está en la forma, que no es triangular), pero sirve para generar un espacio para leer. Es de Umallín, de puro algodón, serigrafiada y lo genial es que además del tamaño original (de 1 x 0,90 x 0,90m) viene una mini para juguetes (50x40x40cm) para poner, por qué no, los libros 😉
  4. ¿Y si la carpa ya viene con cama? Lobo Está son los creadores de la genial cama-carpa. OK, tal vez no es estrictamente un “rincón de lectura”, pero no me digan que no es ideal para leer a la noche! No podía dejar de incluirla. Sigo.
  5. Una opción súper simple para un rincón de lectura es un puff, con comodidad garantizada. Y nada más lindo que este hecho por Oui Oui, de 85cm de diámetro y 25cm de altura. Dato: ¡los pueden hacer a medida!
  6. Si todas las opciones anteriores les parece que requieren espacio que no tienen, ¡a no preocuparse! Yo con mis hijos leo muchísimas veces (la mayoría) en el piso. Y una alfombra como las de Sueños de Lana puede generar así solita un ambiente cálido de lectura. En el jardín de mi hijo incluso tienen una “alfombra especial” para los momentos de lectura, que se usa sólo para eso, así los chicos saben que cuando la ven en el piso, ¡se vienen los cuentos! Es una buena idea, aunque esta carita de oso merece estar puesta todo el tiempo, ¿o no?

Si bien me copan todas las opciones que les mostré, son absolutamente necesarias y quiero todas YA, también quiero hacer hincapié en que no son absolutamente necesarias para leer con un bebé/chico. Pueden leer juntos en cualquier sillón (si el cuarto del bebé no tiene, cualquiera sirve), en el piso, en la cama, etc. Pero generar un rincón de lectura para los chicos, o simplemente un lugar donde sientan que pueden estar tranquilos con un libro es importante (sobre todo cuando son más grandes). A veces se lo puede decorar divino, y otras, armar algo improvisado con imaginación (como mover la cuna cerca de la ventana y hacer un “techo” con la cortina, como hago yo 😉 ¡Todo vale!

¿Qué les pareció? ¿Tienen un rincón de lectura en su casa? ¿Tienen algún dato o idea para aportar? ¡Espero que les haya servido!

pd: el compilado de fotos se armó con fotos de las páginas de cada marca.

Claves para discutir con nuestros hijos

 

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La vez pasada hablamos sobre el pequeño GRAN tema de las rabietas y los límites. Hoy les queríamos compartir un artículo que nos gustó mucho/pareció lógico/vamos a tratar de seguir. Además, cita a dos autoras súper conocidas (yo tengo un libro de ellas y es muy bueno), así que está casi científicamente comprobado, ja.

El original es en inglés (lo pueden leer acá), nosotras lo tradujimos y resumimos sus ideas más importantes. Para los padres de bebés o hijos en el jardín como yo, las siguientes situaciones pueden parecer súper lejanas, pero creo que  las rabietas pueden resolverse también usando estos métodos:

Tenés a un hijo llorando a mares y estás al borde de la paciencia. Es fácil responder con cualquier cosa a lo que nos diga, callándolo. Eric, de Barking up the wrong tree dice que justamente el principal error de los padres a la hora de discutir con sus hijos es negar sus sentimientos. ¿Y qué es lo que sí hay que hacer?

1. ESCUCHAR CON ATENCIÓN

Negar los sentimientos generalmente hace que las situaciones se intensifiquen. Pensemos en discusiones con nuestra pareja. Si él/ella nos dice “Me siento ignorado/a” y respondemos “No, no es así”. ¿Cuán bien nos puede ir con esa respuesta? Sí, exacto. Y lo mismo pasa con los chicos. Cuando alguien niega nuestros sentimientos naturalmente contraatacamos.  Entonces empecemos por escuchar. Nos sentimos mejor cuando nos escuchan, y a los chicos les pasa lo mismo.

“Si alguien realmente los escucha, le da la oportunidad de hablar sobre lo que les está pasando, entonces empiezan a sentirse menos confundidos, más capaces de lidiar con sus sentimientos y con el problema que están teniendo” dicen las autoras del libro “How to talk so kids will listen & listen so kids will talk” (cómo hablar para que los chicos escuchen y escuchar para que los chicos hablen).

2. RECONOCÉ SUS SENTIMIENTOS

A veces caemos en decir “Sé lo que sentís”. NO. En vez de decir que los entendés, hay que mostrarles que los entendés. ¿Y cómo se hace eso?  Parafraseando: repetir en tus propias palabras lo que ellos nos digan. No hay que estar de acuerdo con esos sentimientos (imagínense, en el futuro, los argumentos adolescentes!), pero al reconocer eso que les pasa les demostramos que estamos de su lado, y ese es el primer paso para resolver cualquier conflicto.

Entonces estamos escuchando activamente y reconociendo lo que le pasa, ahora ¿cómo hacemos para que se calme?

3. DARLE UN NOMBRE A ESO QUE LE PASA

“Etiquetar” es muy poderoso. Ver el enojo de un chico y simplemente decirle “Parece que estás muy enojado” puede hacer una gran diferencia. Y no hay que preocuparse por si usamos la etiqueta incorrecta, nos corregirán y eso les demuestra que estamos tratando de entender.

Los gritos y el llanto pararon un poco, ¿Cuál es el siguiente paso?

4. HACER PREGUNTAS

Con los adultos, el psicólogo clínico Albert Bernstein recomienda preguntar “¿Qué te gustaría que yo haga?”. A esta altura, la persona tiene que frenar y pensar. Lo que vos querés es moverte de una situación de enojo hacia la posibilidad de negociar. Obviamente que como padres no siempre podemos darles a nuestros hijos lo que quieren. A veces todo lo que podemos hacer es hacerles saber que entendés y que estás de su lado.

Pero el error de los padres es tratar de ser demasiado lógicos, lo que aleja la discusión de los sentimientos y la transforma en un debate interminable. De“How to talk so kids will listen & listen so kids will talk” : “Cuando los chicos quieren algo que no pueden tener, los adultos usualmente responden con explicaciones lógicas de por qué no lo pueden tener. A menudo cuanto más explicamos, más protestan. A veces con sólo tener alguien que entienda cuánto quieren algo hace que la realidad sea más llevadera.”

Después de escuchar, reconocer los sentimientos y etiquetar, se habrán calmado. A menudo, con eso basta para poder razonar con ellos. Pero si sigue siendo una lucha, entonces podemos usar las preguntas para encontrar una forma de descubrir y abordar la necesidad emocional subyacente del chico (“siento que no confiás en mí”) vs. negar lógicamente las demandas irracionales (“quiero salir hasta las 2am”).

Claramente van a haber situaciones en las que no tenés el tiempo (ni la paciencia) para poner en práctica cada paso. No es fácil. Pero con escuchar y enfocarse en lo que el chico siente se puede hacer una gran diferencia. Y estos principios pueden aplicarse a cualquier persona en tu vida.

Los sentimientos son complicados y por eso los evitamos. Pero cuando se trata de nuestros seres queridos, generalmente olvidamos que, a fin de cuentas, los sentimientos son  todo lo que realmente importa.

 

¿Qué les pareció? ¿Lo pondrían en práctica? Yo (con mucho control mental y paz interior) estuve tratando, y si bien no hago tooodos los pasos, ya con el primero logro un montón. ¡Espero que les haya gustado y que les sirva! Y si pueden, lean el artículo original, que es mucho más completo (y gracioso!).

Caro

La adorable etapa de los berrinches

 

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Estamos con el temita de los límites (hace rato ya; mi hijo está por cumplir 3 años). Y de las rabietas. Sí, las típicas rabietas que ves en televisión, con el chico tirado en el piso gritando, pataleando y llorando a todo volumen. Pero peores. Porque duran mucho más de lo que pensé que podían durar, y porque no hay una pausa para los comerciales. Estoy convencida de que mis vecinos me odian.

No tengo ningún tipo de consejo para dar en esta materia (que me la llevé a marzo), pero puedo compartir lo que me parecieron consejos lógicos, que encontré por la web mientras leía y leía un montón para prepararme (ilusa) para esos momentos. Yo trato de seguirlos.

  1. Las amenazas de castigos por el mal comportamiento tienen que ser posibles, reales. “Si seguís, nunca más vamos a la plaza”. Y, no. Eso es muy difícil de mantener señora. Yo digo lo que sé que voy a poder cumplir, o lo que estoy dispuesta a cumplir. Sino, ellos ya saben que lo que digas es pura espuma. Esta me sale bastante, punto para mí.
  2. Leí por algún lado que las rabietas son un actuación, y que como tal, sin público no hay actuación que valga. O sea, hay que dejarlo llorar y no darle bola. Eh, esta no es tan fácil. Soportar gritos pelados por 45 minutos se parece bastante a un método de tortura. Además, creo, hay veces en las que se puede atajar antes la situación y resolverla de otra manera. Sobre todo cuando el berrinche es más producto de una situación/sentimiento que no pueden manejar, entonces respondo con lo opuesto, ofreciendo un abrazo. Y sirve (se resiste al principio, pero sirve). Claro que a veces…muchas otras termino gritando como loca.
  3. También leí sobre no ‘proyectar’ el enojo. Estás en una casa que no es tuya, y decís algo tipo “No rompas las flores que la señora (por la dueña de casa) se va a enojar”. No. YO me voy a enojar. La señora probablemente también, pero esa no es la cuestión. Yo me enojo y yo soy la que no quiero que te portes de tal manera. Son mis guías de conducta, no de la señora. Esto me parece bueno, y trato de hacerlo siempre.
  4. Frente unido. Si en la pareja uno lo reta, el otro -ante el chico- está siempre de acuerdo. 100%, sin discusión. Después, en privado, se charla si no le pareció, si no era grave, etc, etc. Desautorizar frente al chico a cualquiera de los padres no está bueno. Esto me parece vital, así que trato de hacerlo siempre.
  5. Hacer algo en el momento. Si lo retás 5 minutos después, ya no sirve.

Estas son los 5 puntos que me parecen más generalizables, porque después hay un montón de grises. Y todo es muy personal: esto es lo que yo pienso y que a mí me sirve o trato de que a mí me sirva. Si quieren profundizar más sobre el último punto además de leer sobre otros consejos pueden leer este artículo (está en inglés). A mí me parecieron buenos, tanto que estoy pensando en comprar el libro.

¿Compran libros sobre estos temas? ¿Sirven? ¿Tienen alguno para recomendar? ¿Algún consejo a la hora de poner límites?

Caro

pd: La foto es de Unbound 365

Qué regalar a los bebés cuando nacen/en su cumple

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La semana pasada hablamos sobre la importancia de regalar juego a los bebés, y cómo por lo general bajo el “son chiquitos y no entienden todavía” se les regala ropa, accesorios decorativos o cosas más funcionales para los padres. ¿Tal vez algún motivo es que no “encuentran” nada? Acá les dejamos una lista de favoritos para regalar desde que nacen hasta para el cumple de 1 año (y hasta un poco más). Listo, ya no hay excusas.

  1. Sonajeros en crochet de Pica Pau. Si bien pareciera que los amigurumis nos invaden por todas partes, Pica Pau siempre sorprende con nuevos modelos, siempre originales y siempre 100% tiernos. Los encuentran en Tienda Malba, Kabinett y Monoblock (y escribiendo a picapauyan@gmail.com pueden coordinar encargos y trabajos especiales).
  2. Tato, tatú de arrastre de Tractor verde. Hecho con maderas enchapadas de Cedro y Guatambú y lustrado con cera de abejas. Todo natural y biodegradable, además de súper lindo y lúdico. Tienen otros arrastres (siempre de animales autóctonos) y se consiguen en su tienda online.
  3. Cubos de madera pintados. Se los regalamos a Alfie para su cumple y fueron un éxito, además de que dan ganas de exponerlos en el living. Los compramos online en Reir Tienda.
  4. Castañuelas de Minimento, una marca que ofrece miles de instrumentos musicales para chicos. Hay varias opciones para bebés, muchas más de las que uno pensaría: si pueden agitar sus manos y/o aplaudir, pueden hacer música.
  5. Conejo de Fruto. Nunca es demasiado temprano para tener un amigo de tela, especialmente si está hecho a mano con fibras y tintas naturales, nada tóxico. Los pueden comprar acá.
  6. Obviamente que si hablamos de productos para bebés, tenemos que hablar de los libros de Mémini (autobombo, y qué? ;). Nuestros libros están pensados para bebés desde que nacen, para incentivar la lectura y favorecer la imaginación y el desarrollo cognitivo (sumado a queleer es una buena excusa para acurrucarse juntos :). Como bouns, son blandos, seguros y lavables.  Los pueden conseguir en nuestra tienda online.
  7. Móvil “bosque” de madera, de Fabrikken. Original y muy lindo, es una nueva vuelta a los móviles. Quiero uno pero para colgarlo en cualquier parte de la casa. Tienen que escribir a hola@fabrikken.com.ar o contactarse a través de su página de Facebook para conseguirlo.

¡Espero que les sirva esta guía para el próximo mini cumpleaños! Acuérdense de lo importante que es regalar juego a los chicos, y piensen que las pilchas ya las van a querer cuando sean grandes.

¿Tienen algún recomendado para regalar? ¡Sumemos favoritos!

Caro

Ideas fáciles para decorar un cumple infantil

Me gusta decorar. O ambientar mejor dicho. De chica me encargaba de armar el arbolito de Navidad y lo hacía temático, cambiando año a año. Así que siempre me gustó jugar con papel, tijera, boligoma, cintas y cualquier chuchería que pudiera transformar en algo. Hoy, juego en el cumple de mis hijos. Hace poco fue el cumple Nº1 de Alfonsina así que puse manos a la obra. Antes que nada, elijo una paleta de colores. Hace que todo sea más coherente y que, aunque colguemos 2 cosas, quede como más ‘pensado’ que si todo es una mezcla. Y si bien claramente no tengo la misma cantidad de tiempo que antes, pre hijos, tengo algunos caballitos de batalla que resuelven la decoración de un cumple bastante fácil y quedan re pro. Acá van:

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1. Guirnaldas de lo que sea en papel. Para mi primer hijo corté a mano 200 estrellas, en diferentes colores. Jaja, qué tiempos aquellos. Ahora sirve armarla con lo que sea. Para este cumple corté animalitos dibujados de una bolsa de papel divina que me habían regalado. Después los cosí con la máquina de coser dejando espacio entre uno y otro, a ojo. No es difícil, sólo necesitan saber apretar el pedal, les juro. Lo importante es dejar bastante hilo antes de empezar y al terminar, ya que de ahí la vamos a colgar.

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2. Globos. Los chicos mueren por los globos. Y nada dice ‘cumpleaños’ mejor que un globo. Si no quieren/tienen tiempo de encargar los que vienen con helio, con varios globos + una escalera + cinta de papel tienen el DIY más fácil de la historia y de gran efecto visual: pegar los globos al techo. Yo agrupé varios sobre un área determinada del living, pero pueden usarlos para delimitar la zona que quieran: arriba de la mesa con la comida, o del bar, o de una pista de baile o básicamente cualquier lado.

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3. Letras pegadas en la pared. Es bastante básico pero queda lindo. Yo compré cartulina dorada, bien festiva, y corté y pegué las letras a la pared con cinta de papel. En 5/10 minutos (depende de su destreza con la tijera) tienen una pared vestida y personalizada con el mensaje que quieran.

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4. Torta de colores. No falla. Cualquier torta queda espectacular con este truquito, y eso que yo uso bizcochuelo de caja, eh. En las casa de cotillón suelen vender el colorante, yo compré los colores primarios para después poder hacer los que quisiera. Reparten la mezcla del bizcochuelo en la cantidad de capas/colores que quieran hacer, agregan el colorante con la intensidad que quieran que les quede el color, y van horneando de a una. Las apilan cuando estén frías, intercalando con dulce de leche (o crema o frutillas, o lo que les guste a ustedes en las tortas). Yo la recubrí con chocolate para que quede linda también de afuera. Les dejo el tutorial original de Soy un Mix donde yo saqué cómo hacerla la primera vez (es tan hit que la repito siempre!).

Con estas 4 cosas quedan como Martha Stewart sin tanto trabajo. Después si quieren pueden agregar otras cosas: yo hice unos mini banderines para arriba de la torta usando el papel de las letras y el género del mantel, que con piolín de cocina até a dos palitos de brochette (la foto se las debo! Pero dejo un tutorial acá). También hicimos imanes con fotos de la cumpleañera y los exhibimos colgados con broches de madera, pensados para que la familia se lleve al terminar el cumpleaños. Y me volví loca cosiendo un mantel dorado que resultó ser del peor material imaginable, así que pienso reutilizarlo hasta que se casen! Pero bueno, eso lo aprendí para no repetir la próxima 😉

¡Espero que les sirva! Tienen algún caballito de batalla? Algún hit cumpleañero? Compartan!

Caro

 

Qué regalar a los más chicos en esta Navidad

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A nosotras regalar nos encanta, así que la Navidad es una de las épocas del año que más disfrutamos. Igual, sabemos que encontrar el regalo perfecto para cada uno puede ser un desafío. Por eso, al mejor estilo ayudantes de Santa, les dejamos un listado de nuestros regalos favoritos para los más chicos de la casa.

  1. Heladitos de Ponchi Ponchi. El set viene con seis helados diferentes 3 cucuruchos y 3 helados de palito, todos de diferentes sabores. Están hechos a mano cuidando mucho los detalles y son lo más tierno que pueden haber visto. ¿Lo mejor? Que Ponchi Ponchi tiene muchas más cosas en su menú.
  2. Wondercafé de Wonderplay. Esta cocinita para jugar es súper completa (¡tiene hasta luz touch en el horno!). De un lado se cocina y del otro se vende: tiene un pizarrón para jugar al café/bar. ¿No es lo más? Levanten la mano los que, como nosotras, quieren ponerse a cocinar. Pueden comprarla también acá.
  3. Esta Navidad nuestros arbolitos también van a incluir regalos de Mémini 😉 El cubo ‘Juguetes’ tiene un sonajero y está hecho en géneros 100% algodón, con estampas a mano con tintas al agua no tóxicas, ideal para masticarse sin problemas y, como bonus, se puede lavar. Pueden comprarlo en nuestra tienda online.
  4. Amoroso, de Tienda Chinche. Este muñeco de apego está hecho completamente a mano, desde la costura hasta los bordados. Ideal para acurrucarse con él.
  5. Teatro de sombras ‘Animales’ de Juegos de la Orilla. ¿Quién no jugó a hacer patos con la sombra de la mano en una pared? (patos era lo único que nos salía bien). Ahora los chicos pueden armar historias y dejar volar su imaginación con estos sets, que vienen con telón, una base de madera para encastrar y 5 o 6 varillas portasiluetas.
  6. Coche de paseo de Pipí Cucú. Este cochecito es a-do-ra-ble. Con juguetes así no nos importa que los dejen tirados por toda la casa, ¿o no?

¡Esperamos que esta lista les sirva!  En enero volvemos con el blog así que les deseamos unas muy felices fiestas en familia y, para los que se van, felices vacaciones!

Caro y Vale

Armar un rincón de lectura

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Mantener los juguetes en orden en una casa donde vive un chico de un año puede ser un desafío imposible. Y más si agregamos los libros a la ecuación, que no sé cómo pero se multiplican por minuto.

Hace tiempo que quiero armar un rincón de lectura o biblioteca para los libros de Toby, que además de los de Mémini 😉 tiene una colección cada vez más surtida.

Acá les comparto algunos tips que estuve investigando:

  • Los libros tienen que estar a la altura del bebé, para que los pueda tocar y agarrar cuando tenga ganas.
  • Hay unas bibliotecas finitas donde se pueden poner los libros mirando al frente que están por todo Pinterest. Son geniales para que el chiquito vea bien los libros, además de quedar bárbaras en la decoración del cuarto. Las tienen baratísimas en Ikea (dato por si alguien viaja) y sino en Argentina, encontré estas en kasadesign y en Mesopotamia.
  • Con respecto a los libros: que sean variados y que sean muchos. ¡Cuántos más, mejor! Al principio, libros de tela o de cartón duro, con imágenes simples y sin texto, con colores contrastantes. Después, se pueden ir agregando historias, texturas, sonidos… en este punto, más es más.
  • Con respecto al orden de los libros, los expertos recomiendan cambiarlo cada tanto, que sea dinámico para estimular la atención del bebé (lo mismo se aplica a los cuadros que decoran su cuarto por ejemplo).
  • El hecho de que los libros estén a mano no quiere decir todos todo el tiempo. Por ahí es obvio pero a veces es necesario esconder los “tesoros” de la biblioteca y dejar algunos libros más frágiles o raros solo para leer juntos.
  • Por último, y si hay lugar en el cuarto, está bueno tener un espacio cómodo y luminoso para recostarse a leer. Pero también puede ser en el sillón del living, en la cama de los padres o donde sea. Lo único importante, como decía en este post y como promovemos en Mémini, es poder leer juntos y “acurrucados”.

¡Hasta la próxima!

Vale